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EL
OBSERVATORIO GLOBAL DE MEDIOS
CAPITULO VENEZUELA
Los medios deben contribuir a preserva la paz social
A LA OPINIÓN PUBLICA A partir de la
convocatoria del paro general, y sobre todo en los últimos tres días, la
mayoría de los medios de comunicación social, especialmente las televisoras,
la pública y las privadas, de Caracas están difundiendo mensajes que pueden
percibirse como incitación a la intolerancia. La repetición frecuente, por
parte de las televisoras privadas, de las imágenes sobre los trágicos
sucesos ocurridos en la Plaza Altamira en Caracas, donde un ataque terrorista
causó tres muertos y numerosos heridos, las declaraciones de los dirigentes de
la oposición y las opiniones de algunos periodistas confluyen a crear un
estado anímico entre los ciudadanos, propicio para una confrontación social
de consecuencias impredecibles.
La gran mayoría de los venezolanos, aún aquellos que asumen determinada
posición política, no quiere guerra. Pero esta mayoría no tiene acceso a los
medios privados y solo en pocas oportunidades en la televisora del Estado.
Solo se da cabida a los dirigentes y a los activistas cuya opinión concuerda
con la posición asumida por los directivos de esos medios.
La opinión de la mayoría debe prevalecer y los ciudadanos tienen el derecho
de exigir a los medios el cumplimiento de su deber de informar de forma
equilibrada y pacífica.
Solicitamos de todas los organismos gremiales de los periodistas y de las
organizaciones de los derechos humanos, nacionales e internacionales, para
que se solidaricen con el pueblo venezolano y tomen iniciativas en esta
situación de peligrosa manipulación mediática.
Pedimos a los ciudadanos a desarrollar acciones pacíficas - visitas y
llamadas a los medios y a los periodistas, por ejemplo - para exigirles que
abandonen esa política editorial que amenaza nuestra paz social y, de esta
forma, contribuyan a que los problemas del país se solucionen de manera
pacífica.
Por el Observatorio de Medios,
capítulo Venezuela
Rafaela Cusati
Coordinadora general
Caracas, 10 de diciembre 2002 |