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EL OBSERVATORIO GLOBAL DE
MEDIOS SE PRONUNCIA EN TORNO
A LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y LA DEMOCRATIZACIÓN
DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL
A propósito de los acontecimientos surgidos a raíz de la no
renovación de la concesión a la empresa 1 BC, propietaria del canal
RCTV, el Observatorio Global de Medios, capítulo Venezuela, se
pronuncia en los siguientes términos:
1. Administración pública del espectro radioeléctrico
El espectro radioeléctrico es un bien público que, según el
ordenamiento legal venezolano y el de la mayoría de los países del
mundo, es administrado por el Estado en beneficio de la sociedad. En
tal sentido, debe reconocerse que la decisión sobre la renovación o
no de una concesión a una empresa privada de TV es potestad soberana
del Estado.
2. Libertad de expresión y empresas privadas
La no renovación de una concesión sobre el uso del espectro
radioeléctrico a una empresa privada de TV no se corresponde con un
acto de violación a la libertad de expresión, máxime cuando dicha
medida es acompañada de la inmediata salida al aire de otra señal
televisiva, con vocación de servicio público.
Afirmar lo contrario, como han hecho repetidamente empresarios de
diversos medios y otros actores sociales nacionales e
internacionales, equivale a proponer el derecho a la renovación
automática a las empresas de carácter privado, que disfrutan por un
tiempo limitado de la concesión sobre un bien público. Conlleva
también la renuncia, por parte del Estado, a su obligación de
administrar estos bienes, en función de la garantía de la pluralidad
de voces existentes en la sociedad.
Se trata, además, de una pretensión que parte del falso supuesto
según el cual empresas privadas, que responden a intereses
económicos y políticos de sectores particulares, son actores
privilegiados y garantes del libre y democrático flujo de ideas y
opiniones.
3. La democratización del espectro radioeléctrico
Una sociedad democrática requiere de un sistema de comunicación
social también democrático, por lo que es responsabilidad del Estado
adoptar medidas orientadas al logro de tal fin. En este sentido, en
Venezuela se ha avanzado desde el año 2000 a través de diversas
iniciativas, entre las cuales se pueden mencionar las siguientes:
-
Estímulo a la creación de medios comunitarios y la asignación de
frecuencias a sectores sociales que cuentan con los requisitos
para su habilitación, lo que ha permitido aumentar la pluralidad
de voces y la circulación de ideas y opiniones excluidas de los
medios privados.
-
Regulación de la responsabilidad social de los operadores, de
acuerdo a principios y obligaciones que emanan de la normativa
internacional sobre los derechos humanos.
-
Estímulo a la organización de usuarios, como medio para promover
la participación ciudadana en el desarrollo y evaluación de los
contenidos.
No obstante, el uso del espectro radioeléctrico venezolano continúa
concentrado fundamentalmente en manos privadas y siguen observándose
graves deficiencias en la calidad de los servicios en relación con
los principios de responsabilidad social.
En ese sentido, la creación de una Televisión de Servicio Público es
una medida que puede favorecer la democratización de la comunicación
social, siempre que sea administrada bajo criterios democráticos y
de alta calidad de contenidos.
4. Polarización política y proceso de decisión
Dada la debilidad de los argumentos sobre la ausencia de la libertad
de expresión en Venezuela, que presentan los defensores de la
continuidad de la concesión a la Empresa 1BC, cabe interpretar las
protestas y posicionamientos surgidos a raíz de esta decisión como
insertas en el esquema de enfrentamientos polarizados que ha
caracterizado la lucha política venezolana desde 1999.
De esta forma, algunas organizaciones periodísticas, de derechos
humanos (nacionales e internacionales) y los dirigentes de las
organizaciones gremiales de los periodistas venezolanos, tomaron
partido en el enfrentamiento actual, asumiendo posiciones en función
de la defensa de los intereses de sectores económicos y políticos.
A este escenario contribuyó el que los procedimientos adelantados
por las instancias gubernamentales en relación con la justificación
y la correspondiente tramitación del proceso de cesación de la
concesión, tuvieran déficit de participación social, tanto de
usuarios como de los empresarios afectados por la medida. Lo
contrario hubiera ampliado el debate público y el consenso social,
en función de las razones para la no renovación de esa concesión.
5. El reto social y estatal de una TV de servicio público
En cuanto al otorgamiento de la concesión a un nuevo ente
comunicacional que se define como de “servicio público”, conviene
señalar que se trata de un reto social y estatal.
Un medio de comunicación con estas características debe:
-
Ser independiente y con autonomía editorial, lo que implica
contar con una base legal, estructura organizacional
participativa y régimen de financiamiento, que garanticen tal
funcionamiento.
-
Contar con una estructura democrática en cuanto a la toma de
decisiones, con la participación de periodistas, usuarios y
trabajadores en general.
-
Ser pluralista en cuanto a la elaboración de contenidos.
-
Ofrecer una programación de alta calidad.
-
Asumir responsabilidades legales y comunicacionales ante la
sociedad a la que se debe.
El Observatorio Global de Medios, capítulo Venezuela, considera que
la actual coyuntura es propicia para profundizar el debate social y
político sobre la democratización de los medios de comunicación
social y la ampliación del disfrute del derecho a la libertad de
expresión por parte de toda la sociedad.
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