OBSERVATORIO GLOBAL DE MEDIOS
 

Informe de gestión del Observatorio Global de Medios, capítulo Venezuela

Es muy posible que en un futuro próximo
se agraven los problemas en el área comunicacional

• El área periodística es y ha sido una de las más sensibles y presenta profundas dificultades para su abordaje crítico. Se trata de un sector poderoso, que jamás había sido cuestionado, más allá de los muchas veces inocuos estudios académicos. El surgimiento del Observatorio de Medios implica, por lo tanto, una ruptura en ese sentido y hoy constituye una referencia que los medios empresariales pretenden descalificar o, en el mejor de los casos, ignorar

• En el seno del gremio periodístico las divisiones políticas han hecho desaparecer la tradicional solidaridad y el sentido crítico que siempre hemos tenido en relación a nuestro desempeño profesional y frente a las manipulaciones de la empresa. En ese ambiente enrarecido, la desconfianza mutua se hace presente de forma alarmante y paraliza cualquier iniciativa de confluencia gremial

Caracas, 12 de julio de 2003

I. DEL NACIMIENTO AL PRESENTE
Actualmente se registra, a nivel mundial, una grave distorsión del funcionamiento de los medios empresariales de comunicación social en cuanto a su deber de informar: una creciente desinformación y una tendencia cada vez más acentuada de utilizar los medios masivos con fines exclusivamente propagandísticos y publicitarios. El predominio de oligopolios, la concentración de capitales y de tecnologías y la desregulación exigida por el proceso de la globalización facilitan el control del sistema comunicacional y de sus contenidos. La misma tendencia existe también en la conformación y funcionamiento de los sectores empresariales nacionales de los medios.
Estas modificaciones de tipo estructural y operativo de las empresas periodísticas crearon un cambio cualitativo en relación a la libertad de expresión y el derecho a la información. En los sistemas democráticos actuales la libertad de expresión es resguardada constitucionalmente, lo que aminora la posibilidad de una restricción de esa libertad por parte de los poderes políticos como fue la situación en los siglos precedentes. No ocurre lo mismo con el derecho a la información, pues, aún cuando se fije como un derecho del ciudadano a obtener una información imparcial, oportuna y plural, ese mandato constitucional solo se cumple cuando es observado y cumplido por parte de los medios y de los periodistas. Es, justamente, en esa fase donde el control corporativo de los medios transforma a la información en un proceso de manipulación, anulando de hecho la libertad de expresión, concebida como un derecho de los ciudadanos a dar y recibir las informaciones que requieren para su desenvolvimiento en una sociedad democrática.
Dos casos recientes son ilustrativos de esos hechos: el proceso de manipulación mediática en el caso venezolano y la cobertura de la guerra de las potencias contra Irak.
Con el fin de denunciar y contrarrestar esa tendencia un grupo de periodistas y estudiosos de la comunicación social, vinculados al periódico Le Monde Diplomatique, a los medios y organizaciones profesionales de Brasil y a la agencia de noticias International Press Service, propuso en el Foro Social Mundial de Porto Alegre realizado en enero de 2002 la formación de una instancia internacional, con sus respectivos capítulos nacionales, cuyo objetivo sería realizar el seguimiento y evaluación de la información periodística a nivel mundial.
A mediados del mes de mayo del año pasado se realizó en Sao Paulo la primera reunión del grupo. En esa oportunidad se eligió la directiva del Media Watch International y se instaló el capítulo brasileño. De inmediato, las delegaciones de los países participantes se trasladaron a nuestro país para fundar el capítulo venezolano del Observatorio de Medios.
Los sucesos del mes de abril estaban aún próximos en la mente de los venezolanos. La participación de los medios empresariales de comunicación social en la gestación del golpe de Estado, el proceso de manipulación informativa y su apoyo al gobierno de facto estremecieron la conciencia de muchos periodistas y docentes universitarios y motivaron a importantes grupos de receptores a tomar parte activa en un movimiento de cuestionamiento de los medios privados. La convocatoria del Media Watch International tuvo buena acogida por parte de diversos sectores sociales interesados en esa problemática.
Un numeroso grupo personas, que habían participado en las reuniones, foros y conferencias que se realizaron durante varios días, se constituyeron en Asamblea Promotora del capítulo venezolano del Media Watch International. La misma acordó constituir una Asociación Civil sin fines de lucro y se elaboró la correspondiente Declaración de Principios. De acuerdo a las Actas Constitutivas y Estatuarias, el Observatorio venezolano tiene como objetivo fundamental ejercer, a través del análisis riguroso y responsable, la observación permanente de la información proporcionada por los medios de comunicación social venezolanos, en cuanto a su pluralidad, confiabilidad y oportunidad, así como velar por la vigencia de los derechos a la libre expresión y de información consagrados en la Constitución.
Los miembros firmantes del Acta Constitutiva del Observatorio de Medios fueron los siguientes: Edgardo Lander, José Luis Pacheco, Cristobal Alva, Olga Dragnic, Frank Salcedo, Rafaela Cusati, Maryclen Stelling, Elena Salcedo, Cristina González, Frank Payares, Carmen Romero, Aran Aharonian, Ana María Hernández., Mariela Torrealba, Deisa Grimau, Marcos Gómez, Daniel Hernández y Eduardo González.
La Asamblea Promotora eligió la Comisión Coordinadora de catorce miembros, siete principales y siete suplentes, todos firmantes del Acta Constitutiva. Se designó como Coordinadora General a la profesora Rafaela Cusati y como coordinador financiero a José Luis Pacheco. Asimismo, fueron electos las miembros de las Comisiones de Investigación, Organización y Difusión.

II. LO QUE SE HIZO
Durante el año de funcionamiento del Observatorio, los miembros de la Comisión Coordinadora que permanecieron activos tuvieron que multiplicar su tiempo y sus esfuerzos para cumplir con un mínimo de objetivos fijados y atender a numerosas solicitaciones de asistencia. Vamos a mencionar algunos de los puntos principales:
a) Se realizaron un total de nueve investigaciones sobre los medios; una de ellas está en proceso de análisis.
b) El Observatorio ha emitido tres pronunciamientos públicos sobre las medios tanto públicos como privados, cuando, a juicio de la Comisión Coordinadora, era necesario y oportuno fijar una posición respecto al papel de los medios en los acontecimientos nacionales.
c) Se logró disponer de la página web y un correo electrónico que permitieron la difusión de las investigaciones y de los artículos propios y de colaboradores, como también establecer contacto con periodistas, estudiantes, usuarios de medios e instituciones interesados en nuestra labor, muchas de ellas del exterior.
d) Los miembros activos del Observatorio participaron en numerosos actos, reuniones, foros tanto en Venezuela como en el exterior. Especialmente importante fue la participación del Observatorio en el Foro Social Mundial de Porto Alegre en febrero pasado; la comunicación entregada al Dr. César Gaviria en la Mesa de Negociaciones y Acuerdos, texto que fue leído posteriormente por el embajador venezolano ante la OEA; las intervenciones en la Comisión de los Derechos Humanos en la OEA, Washington, y recientemente en Santiago de Chile. Próximamente, el Observatorio tomará parte en un encuentro de Observatorios y grupos de veedores de los medios de América Latina que se realizará en Buenos Aires, organizado por la Fundación Friederich Ebert
e) Los miembros del Observatorio han prestado asesoría a varias instituciones y organismos, entre ellos a CONATEL en relación al proyecto de Ley de Responsabilidad Social de Medios; al Consejo Nacional de Niños – Niñas y Adolescentes sobre la violaciones de la LOPNA por parte de los medios; actualmente se trabaja con la Comisión que estudia los dos anteproyectos de ley sobre la Cultura. El Observatorio se comprometió a colaborar en el proyecto promovido por las redes de usuarios sobre la lectura crítica de los mensajes mediáticos. Se ha prestado asistencia y orientación profesionales a personas del país y del exterior que así lo solicitaron.
f) El Observatorio ha promovido la formación de Grupo de Amigos de la revista Question, con el fin de recabar fondos para el sostenimiento de esa publicación, siguiendo una premisa de nuestra Declaración de Principios en el sentido de que, para contrarrestar el predominio de las grandes empresas periodística, es necesario desarrollar, además de los medios comunitarios, un polo comunicacional independiente.
g) Se mantiene la colaboración e intercambio con otros Observatorios de América Latina. En algunos casos, nuestra experiencia, documentos e investigaciones han servido de apoyo a las iniciativas para la constitución de capítulos en otros países, caso Chile, Ecuador y España.

III. LOS PROBLEMAS
Las deficiencias y los problemas son varios y de distinto orden. Vamos a enumerar los más importantes:
- La organización: El entusiasmo inicial generado por las circunstancias mediáticas que se vivían a mediados del año pasado impulsó a muchas personas a sumarse a la iniciativa de fundar y organizar el Observatorio de Medios. Una vez formalizada la estructura legal y operativa el interés fue decayendo, a tal punto que apenas una de las comisiones nombradas – la de Investigación – logró funcionar y trabajar con cierta regularidad. Los planes iniciales de formar seccionales en el interior del país no lograron plasmarse más allá de contactos individuales, siempre en la espera de una acción concreta por parte del Observatorio. Lo mismo ocurrió con los programas de difusión y de contactos con los sectores estudiantiles, comunitarios y universitarios, en el sentido de incorporar a la labor del Observatorio a los usuarios de medios, a los jóvenes y a los expertos en investigación de la comunicación social.
.- La sede: El Observatorio carece de sede propia. Solo gracias a la solidaridad del Colegio Nacional de Periodistas, Distrito Capital, a su presidenta Desirée Santos y a su secretaria Fanny Alvarado, al Tribunal Disciplinario y a su presidenta, Elena Salcedo, el Observatorio dispuso de un lugar donde concentrar su trabajo y los contactos.
- Financiamiento: No se dispone de ningún tipo de subsidio financiero. Todos los gastos que ocasionaba el funcionamiento del Observatorio fueron sufragados por los miembros activos de la Comisión Coordinadora. El costo de la programación de la página Web y su sostenimiento fueron donados por un empresario. El alojamiento que tenemos ha sido cedido por un tiempo limitado. Eso implica que a la brevedad es necesario hallar la forma de financiar un nuevo alojamiento o conseguir otro de forma gratuita. El Coordinador de finanzas informará sobre los ingresos obtenidos por los aportes voluntarios de los miembros de esta Asamblea.
.- Investigación: Se han enfrentado varias dificultades respecto al trabajo de investigación de los contenidos de los medios venezolanos. La principal falla consiste en la ausencia de un seguimiento sistemático y el registro también sistemático de sus procedimientos. Eso es especialmente grave en relación con los medios radioeléctricos. Para realizar una investigación adecuada de la programación de radioemisoras y televisoras se requiere disponer de un mínimo de facilidades de tipo tecnológico y un lugar adecuado para ese trabajo. Por esa razón, preferentemente se desarrollaron investigaciones sobre los medios impresos, dada la facilidad de su manejo y el bajo costo de su adquisición. Debemos reconocer y agradecer la colaboración anónima de varios amigos, muchos de ellos aquí presentes.

IV. ALGUNAS SUGERENCIAS
En base a la experiencia acumulada durante ese primer año de vida del Observatorio de Medios, los miembros activos de la Comisión Coordinadora, nos permitimos plantear a la Asamblea algunas ideas respecto al futuro de nuestra institución.
La organización interna: El Observatorio no debe circunscribir su acción solo a la investigación, aunque la misma debe ser el eje de su trabajo. Como tampoco limitar sus actividades a Caracas. Para poder trascender las limitaciones que hasta ahora han impedido un mayor desarrollo es preciso proceder a conformar todas y cada una de las partes de su estructura organizativa prevista en los Estatutos. Los integrantes de las diferentes instancias deben concebir con claridad un sistema organizativo efectivo, sin muchas trabas de tipo burocrático, asignar las tareas de acuerdo a la disponibilidad de tiempo de cada miembro, respetando siempre el carácter participativo y democrático de la organización. Se debe disponer de una sede propia, un lugar donde reunirse y trabajar, tener un teléfono, establecer un horario de permanencia para los contactos con los periodistas y los usuarios. Estos problemas logísticos exigen una disponibilidad financiera mínima. La coordinación correspondiente debe presentar un plan de financiamiento factible de alcanzar. La Asamblea está facultada por los Estatutos para fijar una cuota de contribución financiera de sus miembros. Esta podría ser la vía más expedita para cubrir las necesidades más urgentes y permitiría a las nuevas autoridades planificar sus acciones iniciales de inmediato.
Sobre la investigación: Además de los problemas anteriormente señalados, el proceso investigativo de los medios venezolanos en la actualidad tiene un componente que no se percibe como problema hasta que se enfrenta el trabajo. Es la saturación psicológica que a veces lleva a los investigadores a sentir desagrado e incomodidad frente a los contenidos – informativos y de opinión – y que los obliga a abandonar el trabajo. Esta afirmación que, para cualquier investigador de los medios masivos en condiciones normales, parecería un exabrupto, es una realidad, que nosotros y también otras instancias de investigación hemos podido comprobar. De allí la necesidad de formar diferentes equipos que deberían turnarse sobre todo para el seguimiento sistemático de los medios. Nuestra recomendación es que se sumen a esa labor el mayor numero de voluntarios.
Sobre la difusión: la página de la Web, como ya dijimos, debe ser trasladada a la brevedad a otro alojamiento. La Asamblea debe decidir si los gastos del alojamiento pueden ser solventados por la contribución de los miembros o bien se busca un sitio gratuito. En este último caso, hay que tener presente que la página del Observatorio no debe admitir publicidad de ningún tipo ni estar adscrita a otra entidad, sea privada o gubernamental, con el fin de preservar su independencia y su credibilidad. El manejo del correo electrónico, la recepción y el envío de la correspondencia, deben ser adscritos a un miembros de la Comisión Coordinadora dado el carácter consultivo de muchos de los contactos internacionales que se reciben.

V. UNAS REFLEXIONES FINALES
Las instituciones sociales surgen como respuesta a una necesidad sentida por importantes grupos de ciudadanos. Pero su supervivencia y funcionamiento exitoso dependen del trabajo sostenido y consciente que en ese sentido desarrollan las personas que asumen, primeramente, ante sí mismas y después ante los demás, esa responsabilidad y el cumplimiento de las tareas asignadas. La única recompensa suele ser la satisfacción por el deber realizado. Cuando esta Asamblea designe a los nuevos miembros de la Comisión Coordinadora, del Consejo Asesor y de las Comisiones de Trabajo, sus integrantes deben asumir tal designación como un honor que implica la responsabilidad de preservar la existencia de este organismo y el deber impostergable de cumplir los principios, objetivos y metas fijadas en la Declaración de Principios y en las Actas Constitutivas.
Todos conocemos las difíciles circunstancias que nos ha tocado vivir. Esos problemas no han desaparecido y es posible que, por lo menos en el área comunicacional, se agraven en un futuro próximo. El área periodística es y ha sido una de las más sensibles y presenta profundas dificultades para su abordaje crítico. Se trata de un sector poderoso, que jamás había sido cuestionado, más allá de los muchas veces inocuos estudios académicos. El surgimiento del Observatorio de Medios implica, por lo tanto, una ruptura en ese sentido y hoy constituye una referencia que los medios empresariales pretenden descalificar o, en el mejor de los casos, ignorar. Se da también la circunstancia de que en el seno del gremio periodístico las divisiones políticas han hecho desaparecer la tradicional solidaridad y el sentido crítico que siempre hemos tenido en relación a nuestro desempeño profesional y frente a las manipulaciones de la empresa. En ese ambiente enrarecido, la desconfianza mutua se hace presente de forma alarmante y paraliza cualquier iniciativa de confluencia gremial.
La credibilidad que pueda tener hoy el Observatorio de Medios en la opinión pública nacional e internacional se debe, en primer lugar, al empeño de sus integrantes en mantener incólume los principios de independencia, de autonomía y de equilibrio que orienta su función social. En segundo término, el carácter absolutamente objetivo de sus investigaciones que se basan en metodologías desarrolladas en las universidades, de amplia difusión y uso a nivel internacional. Los trabajos de opinión sobre los problemas de la comunicación social, sea de sus integrantes o de colaboradores, se separan de los resultados de la investigación, van firmadas y se publican en la página de la Web en un enlace diferente a las investigaciones. Los comunicados emitidos por el Observatorio, en momentos más álgidos de la confrontación nacional, han sido concebidos con sentido de denuncia, pero también de orientación, y como tal han sido evaluados por muchos lectores, grupos sociales y medios del exterior. Ninguno de los medios empresariales del país ha dado cabida a esos documentos y no faltaron agresiones verbales que pretendían descalificar nuestra posición.
Nos queda la satisfacción de numerosos contactos y reconocimientos que hemos recibido desde y fuera de Venezuela. Tal vez la más satisfactoria sea la opinión de un lector que sintetiza a muchas otras comunicaciones: “Quiero expresar mi admiración por sus investigaciones … porque sus análisis permanecerán en el tiempo para entender el papel que juegan los medios públicos y privados durante el histórico proceso que vive Venezuela”.
Perseverar en esa línea de equilibrio político, de independencia y de responsabilidad profesional es la única garantía de credibilidad institucional y condición indispensable para la supervivencia del Observatorio como una referencia social y profesional válida. Esa es nuestra recomendación más sentida.
Por último, queremos expresar nuestro agradecimiento al grupo promotor por habernos dado la oportunidad de colaborar, dentro de nuestras limitadas posibilidades, en los momentos más álgidos de la historia contemporánea de Venezuela, en una iniciativa que está llamada a contribuir a que la ética y la responsabilidad periodísticas vuelvan a predominar en el periodismo nacional.
Esta Asamblea es nuestro mayor logro. Su presencia aquí es garantía de que el Observatorio de Medios alcanzará las metas que tiene fijadas.
 

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